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Nuevos términos de servicio de Google Ads: la IA ya puede modificar tus campañas sin pedirte permiso

Desde el 1 de julio de 2026 rigen los nuevos términos de servicio de Google Ads. Es la primera actualización de fondo en ocho años —la anterior era de abril de 2018— y trae un cambio que ninguna empresa que invierte en publicidad digital puede ignorar: Google queda autorizado contractualmente a usar sus sistemas automatizados para formatear, seleccionar y generar objetivos, anuncios y destinos en nombre del anunciante.

Traducido: la IA de Google puede intervenir tus campañas sin que nadie de tu equipo lo apruebe antes. Y no hubo opción de rechazarlo. Los términos entraron en vigor automáticamente para todas las cuentas.

En Scroll gestionamos inversión publicitaria para empresas de alto ticket, y esta actualización cambia la conversación que tenemos con cada cliente. Acá va lo que necesitás saber, sin la letra chica legal y sin alarmismo.

Qué cambió en los términos de servicio de Google Ads

La automatización deja de ser opcional

Hasta junio, muchas funciones automáticas de Google Ads (activos generados automáticamente, expansiones de segmentación, ajustes de destino) eran configurables: podías activarlas o no. Los nuevos términos invierten la lógica. Google puede aplicar automatización, y la obligación de revisar qué generó y deshabilitar lo que no cumpla tus estándares de marca pasa a ser tuya.

Esto no es un detalle administrativo. Es un cambio de responsabilidades: antes Google te pedía permiso; ahora te pide vigilancia. Como señala el análisis de Marketing4ecommerce sobre los nuevos términos, desaparece la posibilidad de acordar con Google qué tipo de automatización aceptás y cuál no.

Tus datos alimentan el sistema

Cada URL que cargás, cada descripción de producto que escribís en el flujo conversacional con Gemini, entra explícitamente en el marco de lo que Google puede usar para «mejorar el rendimiento». Para una pyme que vende commodities quizás no importe. Para una empresa con posicionamiento cuidado —una automotriz, una desarrolladora, un servicio premium— la diferencia entre el mensaje que aprobaste y el que generó una IA puede costar caro.

AI Max como base de las campañas de búsqueda

En paralelo, Google viene expandiendo AI Max, que funciona como la capa sobre la que se construyen las campañas de Search, adaptando anuncios de forma dinámica al contexto de cada consulta. Los anuncios dinámicos tradicionales ya fueron reemplazados por este sistema con IA. La tendencia es clara: cada vez menos control granular, cada vez más «confiá en el algoritmo».

Por qué los nuevos términos de Google Ads importan más si vendés alto ticket

Cuando el ticket es bajo y el volumen es alto, la automatización total suele funcionar: el algoritmo tiene miles de conversiones para aprender y un error de mensaje cuesta poco.

Cuando vendés productos o servicios de decisión larga —un vehículo, un desarrollo inmobiliario, un servicio B2B de seis cifras— la ecuación se invierte:

Pocas conversiones, aprendizaje pobre. El algoritmo necesita datos y tu funnel genera decenas de leads por mes, no miles. La IA optimiza a ciegas o, peor, optimiza hacia el lead barato y de baja calidad.

El mensaje es parte del producto. En alto ticket, la percepción de marca hace la venta. Un título generado automáticamente que promete lo que no podés cumplir, o usa un tono que no es el tuyo, erosiona confianza justo donde más la necesitás.

Restricciones sectoriales. Automotrices, salud, finanzas, inmobiliario: sectores con reglas de comunicación estrictas (qué se puede decir de una financiación, qué claims son legales). Un activo autogenerado que viola esas reglas es un problema tuyo, no de Google. Los nuevos términos lo dicen sin rodeos.

Qué hacer con tu cuenta de Google Ads después de leer esto

1. Auditá los activos generados automáticamente

Entrá a cada campaña y revisá la sección de activos automáticos. Deshabilitá los que no cumplan tus estándares. Los nuevos términos establecen que revisar esto periódicamente es tu obligación contractual. Agendalo como rutina mensual, mínimo.

2. Revisá qué expansiones tenés activas

Broad match por defecto, expansión de audiencias, destinos automáticos: cada una de estas funciones ahora opera con más autonomía. No se trata de apagar todo —la automatización bien supervisada rinde— sino de saber exactamente qué delegaste.

3. Definí tus líneas rojas por escrito

¿Qué no puede decir nunca un anuncio tuyo? ¿Qué términos están prohibidos en tu sector? ¿Qué promesas no podés hacer? Si eso no está documentado, nadie puede auditar contra nada. Este documento es la base para revisar lo que genera la IA.

4. Medí calidad de lead, no solo costo por lead

Si la IA va a optimizar sola, que optimice hacia lo correcto. Configurá conversiones que reflejen valor real (lead calificado, cita agendada, oportunidad en CRM) y no formularios vacíos. En alto ticket, un CPL bajo con leads malos es la forma más rápida de quemar presupuesto sintiéndose eficiente.

La supervisión ahora vale más que la operación

Hay una lectura optimista de todo esto, y la compartimos: la IA de Google hace cada vez mejor el trabajo mecánico de la pauta. Armar variantes, ajustar pujas, testear combinaciones. Ese trabajo ya no diferencia a nadie.

Lo que diferencia es el criterio: qué objetivos configurar, qué datos alimentar al sistema, qué límites imponerle y cómo auditar lo que hace. El nuevo contrato de Google formaliza algo que en Scroll vemos hace tiempo: la pauta digital dejó de ser un trabajo de operación y pasó a ser un trabajo de dirección.

Trabajamos con clientes que invierten fuerte en Google y Meta, y el valor que aportamos cambió de lugar. Antes era armar y operar campañas. Hoy es diseñar la estrategia que la automatización ejecuta, y ser el control de calidad que el nuevo contrato de Google exige que exista.

¿Tu cuenta de Google Ads ya funciona bajo las nuevas reglas?

Sí, desde el 1 de julio de 2026. La pregunta es si alguien la está mirando con ese lente.

Si invertís en Google Ads y no tenés claro qué está generando la IA en tu nombre, ese es exactamente el tipo de auditoría que hacemos en Scroll. Escribinos por scroll.com.ar y revisamos tu cuenta: qué automatizaciones tenés activas, qué riesgos de marca hay y dónde se está yendo presupuesto que no deberías estar gastando.

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